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Nairobi demostró la importancia de acercar a las y los jóvenes a la toma de decisiones.

17 Diciembre 2019

Jóvenes que representan a organizaciones de la sociedad civil en Argentina participaron de la CIPD25, la conferencia internacional de población que se realizó en Nairobi a mediados de noviembre, donde quedó bien en claro que su palabra necesita ser escuchada y que su activismo por más y mejores derechos empieza a tener una incidencia concreta.

“Me tocó formar parte de la celebración a 25 años de uno de los consensos internacionales más importantes. ¡Y haber podido ser parte fue impresionante! Hace 25 años estaba naciendo yo y tenía mucho para decir y concluir como una de las personas destino de esa CIPD; y si bien en mi país hubo avances sustanciales en materia de derechos humanos, aproveché para hablar de lo que no se cumplió y qué podemos hacer para no dejar a nadie atrás, nunca más”, dijo Camila Fernández, quien viajó gracias al apoyo de SheDecides, que seleccionó a 25 jóvenes líderes de todo el mundo nacidos en 1994, justamente el año en que se realizó la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo en El Cairo.

Camila también milita en La Cámpora Diversia, “una organización social, territorial y política que busca actuar como nexo entre la sociedad y las instituciones. Desde allí, ayudamos a adolescentes que necesitan comenzar un tratamiento hormonal, cambiar sus identificaciones, acceder al sistema de salud o resolver casos de exclusión; además, desde el frente de Mujeres ayudamos a chicas que atraviesan relaciones violentas o que se les dificulta el acceso a los métodos anticonceptivos”, contó Camila.

En la CIPD25, la joven expuso durante la sesión “Derechos Humanos para Todos: Las políticas de la Inclusión”, donde habló de “las herramientas que tenemos como sociedad civil de generar impacto y protección a nuestro colectivo desde los lugares donde residimos y sin ocupar un lugar de toma de decisiones”.

De su viaje por Nairobi, una de las realidades que más le impactaron es que “al revés de Argentina, en muchos países de África hay leyes para excluir a la comunidad LGBTIQ+. “No me voy a olvidar cuando conocí a Harriet, una adolescente lesbiana de clóset -como se presentó- y su impotencia por no poder hacer nada ante lo que su propio país le ofrece para vivir…”, contó Camila.

“Después de la conferencia reforcé el sentimiento de que la movilización social es la real generadora del cambio político y que no tenemos que abandonar la posibilidad de ocupar puestos de representación internacional o de toma de decisiones a nivel local, si creemos en que el mundo puede ser un mejor lugar”, aportó la joven, quien preparó una reunión con sus compañeras y compañeros para contar su experiencia.

Y, en esa línea, cree que uno de los grandes desafíos por delante es que se tenga en cuenta a las y los jóvenes como sujetos sociales: “que dejen de hablar las y los adultos en nuestro nombre. Tenemos que seguir peleando por más lugares de toma de decisión para dejar de ser un complemento de las políticas públicas y pasar a tener el lugar que nos merecemos”.

“Nairobi fue un espacio donde se mostró lo que nunca se muestra: que la juventud ya está trabajando en estos temas, que deben ser escuchados y que tienen que participar de los debates. Eso es invaluable en términos de oportunidades para la juventud”, destacó Marina Pistarini, quien representó a Eidos Global, una organización dedicada a las habilidades para el trabajo del siglo 21. 

“A través de la creación de políticas públicas junto a gobiernos podemos revolucionar el sistema educativo, garantizar los derechos ciudadanos y conquistar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, mientras articulamos con las necesidades de las empresas para que cada vez más personas estén listas para enfrentar los desafíos de la vida y el trabajo del futuro”, explicó sobre su organización, donde trabaja junto con gobiernos, compañías y organismos internacionales para generar un impacto que beneficie a quienes “van a tener que lidiar con las consecuencias de las decisiones que se toman en la actualidad”. 

Marina participó en Nairobi como facilitadora en la sesión Creating interactive storymaps, una de las plataformas que está investigando UNFPA. “De la mano de Tomas Bird no solo pude aprender una gran herramienta, si no visibilizar datos con respecto al matrimonio infantil que son claves para la búsqueda de soluciones eficientes. UNFPA tiene en claro la importancia de los datos, de los recursos y de los activistas y emprendedores jóvenes para lograr un impacto en las temáticas de reproducción, salud reproductiva, inclusión y empoderamiento de las mujeres y minorías”, contó.

“Creo que Nairobi fue un gran primer paso en términos de derechos de las y los jóvenes y cómo acercarlos a la toma de decisiones. Es un ejemplo para mostrar a otros organismos internacionales, gobiernos y compañías la importancia de tener un diálogo intergeneracional y de incentivar a quienes están generando un cambió a nivel local”, destacó sobre su paso por la CIPD25.  

Para Isabel Pérez Witzke, que trabaja como voluntaria en Youth Coalition for Sexual and Reproductive Rights, la experiencia de Nairobi le permitió “cuestionar muchas cosas que van más allá de la construcción de agendas. Por ejemplo, es necesario seguir construyendo mecanismos de rendición de cuentas para que esas agendas sean evaluadas. Todos los compromisos que diferentes sectores asumieron deben ser realmente puestos en práctica e implementados con políticas que dispongan de muchos recursos porque, si bien hemos visto avances y en Nairobi vimos mucha participación juvenil (lo cual es digno de reconocimiento), todavía falta mucho por hacer”.

Isabel recuerda que América Latina tiene todavía altos índices de necesidades insatisfechas de servicios de salud sexual y reproductiva, embarazos no intencionales, complicaciones y muertes por abortos inseguros, discriminación y violencia hacia personas LGBTIQ+ y rechazo a la educación sexual integral. 

Por eso, en su calidad de co-moderadora en la sesión de Planificación Familiar de la CIPD25 hizo un llamado de acción hacia jóvenes y organizaciones aliadas “para continuar las intervenciones que hemos venido llevando a cabo, pero con mejores mecanismos de rendición de cuentas para garantizar un mayor impacto”. 

Youth Coalition for Sexual and Reproductive Rights es una organización internacional liderada por jóvenes comprometidos en hacer incidencia política para promover los Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos (DDSS y DDRR). “Trabajo de manera voluntaria desde hace 2 años, he liderado y apoyado entrenamientos de incidencia política sobre el derecho al aborto seguro, legal y gratuito, una revista de activistas por el derecho a decidir, desarrollo de intervenciones orales y escritas para eventos de alto nivel”, contó Isabel.  

Para la joven dirigente, el desafío más grande es el de descompartimentar los DDSS y DDRR de otros derechos o de otras prácticas de la vida cotidiana. “En Nairobi se repitió mucho la demanda de que necesitamos mejores alianzas, que necesitamos incluir más personas en nuestras discusiones. Que jóvenes y adolescentes podamos ejercer nuestros DDSS y DDRR de manera efectiva será posible cuando las acciones que tomemos no solo incluyan la provisión de servicios de salud y educación, sino que también se entienda porqué ciertas prácticas y situaciones en la vida ocurren, cuáles son los marcos de posibilidad que permiten situaciones como embarazos no intencionados en adolescentes, más allá del hecho de no haber tenido acceso a un método anticonceptivo”.

Por eso, reflexiona, es importante “empezar a plantear la construcción de economías sustentables como primer paso para el mejoramiento de la vida de muchas personas, que jóvenes y adolescentes no solamente tengamos acceso a servicios de salud adecuados y a métodos, sino que también tengamos oportunidades para construir proyectos de vida diversos, continuar estudiando sin precarizarnos más o donde podamos emprender colectiva o comunitariamente sin que la inestabilidad económica nos condicione a necesitar de dos o tres trabajos para poder sobrevivir”.  

Alejo Quiquinto tiene 19 años, estudia Medicina en la Universidad Nacional de Santiago del Estero y también fue uno de los jóvenes que participó de la CIPD 25. “Este año comencé participando del Campamento Nacional, una experiencia muy enriquecedora que además de darnos un panorama acerca de la situación nacional en materia de juventud, sirvió para llevar nuevas ideas para nuestro trabajo local”, explicó Alejo, que luego fue seleccionado para participar del Campamento Regional de Juventudes Ya! Que se realizó en Puebla, México. “Fueron días de mucha capacitación, debate, ideas y activismo. Tuvimos la posibilidad de participar en la Reunión Regional Preparatoria para la CIPD25 donde se notó mucho la presencia de la juventud latinoamericana. Si hay algo que dejó el Campamento Regional fueron los vínculos con las y los jóvenes de Latinoamérica, donde por medio de WhatsApp nos mantenemos al tanto de la situación de cada país, las actividades de cada organización y nos encargamos de la difusión”, contó el joven estudiante para quien Nairobi fue “antes y un después” en su vida.

“Hoy estoy más entusiasmado que nunca para seguir luchando por los derechos de las y los jóvenes, cuento con mayores herramientas y a su vez generé más alianzas. La conferencia me sirvió para reafirmar que la incidencia política es esencial en materia de conquista de derechos, como así también la unidad y organización de la comunidad para no permitir ninguna vulneración de las derechos que ya tenemos”, dijo Alejo.

Y, ese sentido, reforzó las deudas pendientes de la Argentina: “el derecho a decidir de las mujeres, el empoderamiento de la juventud, la separación de la iglesia del Estado, el acceso universal a los DDSS y DDRR, complementando con servicios  de salud integrados, integrales, interculturales y con perspectiva de género”.

Alejo destaca positivamente la tarea que están haciendo las y los jóvenes: “Veo una juventud que tiene una mirada colectiva; que está dispuesta a trabajar de manera intergeneracional, que va a romper con los tabúes, que quiere Educación Sexual Integral para poder decidir. Y como siempre digo: la expresión más auténtica de la juventud es la lucha y conquista de nuevos derechos”.