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50 años de la declaración de la planificación familiar como un derecho humano básico

13 Mayo 2018
La Proclamación de Teherán, declara inequívocamente que: "Los padres tienen el derecho humano básico de determinar libremente el número de sus hijos y los intervalos entre los nacimientos".
La Proclamación de Teherán, declara inequívocamente que: "Los padres tienen el derecho humano básico de determinar libremente el número de sus hijos y los intervalos entre los nacimientos".

NACIONES UNIDAS, Nueva York - El mundo declaró, el 13 de mayo de 1968, que la planificación familiar es un derecho fundamental.

A lo largo de la historia de la humanidad, los esfuerzos para planificar, evitar o retrasar el embarazo han sido una lucha privada que sufren mujeres y niñas. Hoy, esos desafíos cambiaron. En la Conferencia Internacional de Derechos Humanos de 1968, la planificación familiar se convirtió en una obligación de derechos humanos para todos los países, gobiernos y legisladores.

El documento final de la conferencia, titulado la Proclamación de Teherán, declara inequívocamente que: "Los padres tienen el derecho humano básico de determinar libremente el número de sus hijos y los intervalos entre los nacimientos".

Luego  de esta declaración , se inició  una toma de conciencia: las mujeres y las niñas no tienen que sufrir el agotamiento ni el peligro de embarazos demasiado numerosos y muy juntos. Los hombres y las mujeres tienen el derecho de elegir la frecuencia de  la crianza de los hijos, o incluso renunciar a ella. Todo individuo tiene derecho a determinar la dirección y el alcance de su futuro.

Después de 50 años, este derecho está bajo amenaza.

En muchas comunidades, se realizan esfuerzos para limitar la educación en planificación familiar y restringir la variedad, y disponibilidad de métodos anticonceptivos para  evitar su acceso a las mujeres y los jóvenes. En algunos lugares este derecho no se practica simplemente por la falta de información y servicios de planificación familiar.

La desinformación sobre la planificación familiar es abundante y mortal. En el Líbano, Fátima, una refugiada siria dijo que su esposo le prohibió usar métodos anticonceptivos, por creer que causan infertilidad. Como resultado, ella dijo, "tuve embarazos consecutivos. Me causaba deficiencia de hierro y calcio y debilitaba mucho mi cuerpo".

Ella no es la única. El embarazo es un multiplicador de los riesgos para la salud, y los países con las tasas más altas de fecundidad a menudo tienen cifras altas de mortalidad materna.

Ampliar el acceso a la planificación familiar salvaría decenas de miles de vidas cada año, evitaría embarazos no deseados y reduciría el número de abortos, así como la incidencia de muertes y discapacidades relacionadas con el embarazo y el parto.

El UNFPA apoya la planificación familiar promoviendo políticas al respecto; garantizando un suministro constante y fiable de anticonceptivos de calidad; reforzando los sistemas nacionales de salud que promueven el acceso y derecho a una planificación familiar segura y voluntaria.

Fátima recibió información esencial sobre su salud reproductiva y sobre la planificación familiar segura y efectiva en una clínica apoyada por el UNFPA. Esta información ha cambiado su vida. "Si dependiera de mí, iría a la clínica todos los días para aprender", dijo.